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Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, estás en lo cierto

marzo  2020 / 16

“Cuando una persona cree en si misma, tiene el primer secreto del éxito” (Norman Vincent Peale).

 

 

He aprovechado la cita de Henry Ford como título de este artículo. Esta frase nos viene genial para introduciros en nuestro cometido que no es otro que el de descubrir una de las variables psicológicas que más puede condicionar el rendimiento de un deportista: la autoconfianza. Su falta puede interferir significativamente en aquello que sabemos hacer. Y precisamente este es un gran problema para muchos deportistas que, por carecer de un buen nivel de confianza en sí mismos, ven comprometido el logro de sus objetivos deportivos. Cómo nos dice la cita de Norman Vincent Peale el primer paso hacia el éxito reside en creer en uno mismo.

La autoconfianza es la convicción que una persona tiene, en que puede llevar a cabo unas habilidades necesarias, para ejecutar con éxito una determinada conducta y obtener un determinado resultado. En el ámbito deportivo se usa con frecuencia para hacer referencia a la percepción que tiene una persona sobre su capacidad para enfrentarse a una determinada tarea.

Un deportista para lograr sus metas, además de poseer las habilidades necesarias, requiere también de autoconfianza. El pensar que puede conseguirlas es imprescindible, junto a una serie de habilidades y del correspondiente trabajo, para lograrlas  como vaticinaba Henry Ford.

El nivel de confianza afecta a muchos otros factores como son la motivación, el esfuerzo, las emociones o la concentración. Los deportistas con una buena autoconfianza actúan mejor ante las dificultades presentando mejores estrategias de afrontamiento.

¿Qué puede interferir en tu autoconfianza?

La autoconfianza es una variable dinámica, es decir que puede fluctuar en función de diferentes aspectos. Algunos de ellos son:

 

  • Los resultados deportivos. Estos ayudan en gran medida a reforzar tu confianza. Si tienes buenos resultados la confianza vendrá por si sola pero si, por el contrario no los obtienes, esta se verá comprometida. De ahí la importancia de no quedarse únicamente con los resultados y la necesidad de valorar la evolución y el aprendizaje adquirido en el proceso.
  • La motivación. Cuando esta escasea ya sea por falta de apoyo externo o interno tu confianza baja. Por contra, cuando tu motivación es alta retroalimenta tu confianza positivamente. 
  • El estar aprendiendo nuevas destrezas. Al incorporar nuevos aprendizajes el error está más presente en tu ejecución. En función de cómo lo toleres se verá más o menos afectada tu confianza. Ante nuevas situaciones es vital tener paciencia, persistir y tener en cuenta los pequeños progresos.
  • Tu autopercepción. Así como percibas tu preparación frente a tus retos, es decir si crees que esta es la adecuada o no a todos los niveles (físico, técnico o mental), tu confianza estará a un mejor o a un peor nivel.
  • Las metas irreales o inadecuadas. Si tus metas no se ajustan a tus condiciones difícilmente las conquistarás y tu confianza por ello también sufrirá. No te dejes llevar por los deseos. Déjate llevar por lo que estás dispuesto a comprometerte y por lo que está dentro de tu realidad.

 

Refuerza tu autoconfianza

 

 

De igual forma que enumerábamos factores que pueden perjudicar tu autoconfianza, existen factores que pueden ayudarte a fortalecerla. Vamos a repasarlos brevemente:

 

  • Plantéate objetivos realistas. Sin duda el paso básico para tener un buen nivel de confianza es ajustarse a la realidad. En muchos artículos hago mención y lo seguiré haciendo porque establecerse adecuadamente los objetivos es imprescindible para tener una vivencia positiva de nuestra práctica deportiva.
  • Valora el proceso no únicamente los resultados. Si te estableces pequeños objetivos cotidianos en tus entrenamientos de menor a mayor dificultad tendrás más feedbacks para valorar tu evolución. Si sólo te quedas con los resultados no estarás sacándole todo el jugo a tus entrenamientos y competiciones. Dar importancia a tu progreso alimentará tu confianza y reforzará tu persistencia por aquello que quieres.
  • Anticipa dificultades y establece soluciones. A menudo los obstáculos hacen menguar tu confianza. Por ello antes de afrontar un reto, anticipa con que dificultades puedes encontrarte y busca soluciones para aplicar en caso de que aparezcan.
  • Refuerza tus puntos débiles y recuerda tus puntos fuertes. Todos los tenemos. Ante tus debilidades, prepárate mejor. Planea cómo puedes mejorar buscando nuevas estrategias a poner en práctica.
  • Mantén un autodiálogo positivo. Animándote en los momentos críticos o antes de emprender cualquier objetivo inflarás bien de aire tu autoconfianza. Puede que aparezcan los pensamientos negativos, es normal. Cuando lo hagan contrarresta su efecto confrontándolos con argumentos más constructivos. Perderán la fuerza que tú ganarás.
  • Recuerda buenas ejecuciones pasadas. Hacerlo te levantará los ánimos de forma que puedas hacer frente a nuevos retos con un buen nivel de confianza. Rememora momentos de adversidad que superaste y rescata la actitud adecuada para vencer en tus objetivos actuales.

 

Entrena tu mente… & ¡Be Positive!