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¿Querer siempre es poder?

noviembre  2021 / 14

 

“Siento que soy el mejor, pero no lo voy a conseguir sólo diciendo eso” (Jerry Rice).

 

En la actualidad,  se reciben por doquier mensajes ultramotivadores. En forma de slogans de éxito o de frases cargadas de positivismo, los podemos encontrar en las redes sociales, en publicidad de la mano de algún deportista famoso o a través de los mass media. A diario somos bombardeados por el archiconocido “si quieres, puedes”, “querer es poder” o por sucedáneos que vienen a decirnos que podemos lograr todo aquello que nos propongamos, sólo con desearlo fervientemente. Como si de magia se tratara, se nos aparece un pozo dónde arrojar nuestros mayores anhelos para que algún dia estos se cumplan.

 

Visto así, probablemente a estas alturas, podéis intuir que se trata de mensajes que pueden inducir a creer ideas equivocadas si no se utilizan adecuadamente. Estos pueden respaldarse sólo en una parte (o en ninguna) de la realidad. Pero, ¿cuantas veces uno cae en la trampa de creer que son ciertos y piensa que los límites únicamente se los pone uno mismo?

En este artículo os invito a reflexionar sobre este tipo de mensajes con la finalidad de analizar brevemente su contenido y, a su vez, conoceremos algunos de los riesgos que pueden acarrear si se hace un mal uso de ellos.

A modo de avance, la frase de Jerry Rice que inaugura esta entrada ya nos da alguna pista de que la mente puede ejercer como propulsor en momentos críticos. Sin embargo, no genera milagros si no se respalda en una buena preparación.

A modo de reflexión

Antes de entrar en materia y con el fin de contextualizar al lector, veamos algunos ejemplos de estas frases que os comentamos:

  • “No pain, no gain”.
  • “Mientras perseveramos y resistimos, podemos conseguir todo lo que queremos” (Mike Tyson).
  • “Where’s the limit” (Josef Ajram).
  • “Para descubrir tu verdadero potencial, primero debes encontrar tus propios límites y entonces debes tener el valor de ir más allá de ellos” (Picabo Street).
  • “No puedes poner un límite a nada. Cuanto más sueñas, más lejos llegas” (Michael Phelps).
  • “Establece tu metas altas, y no pares hasta que no llegues allí” (Bo Jackson).
  • “Tengo la teoría de que si das el 100% todo el tiempo, las cosas funcionaran al final” (Larry Bird).
  • “La diferencia entre lo imposible y lo posible reside en la determinación personal” (Tommy Lasorda).

Observad con detenimiento estas citas. Pudiera parecer que, si no filtramos su contenido, sólo con persistir, desear o tener determinación uno puede llegar allí dónde se proponga sin más. Si nos fijamos en la mayoría de las frases que hemos escogido, vemos que según nos indican las mismas los límites son algo que uno puede mover y/o trascender fácilmente a su conveniencia. O peor aún, no existen y son únicamente una trampa mental. Se obvia una básica que hace referencia al planteamiento de lo que queremos lograr el cual nos indica que debemos ajustarnos a nuestra realidad para marcarnos los objetivos adecuadamente. Entonces, los límites existen, no son ninguna invención mental. Exceptuando cuando nos encontramos con un deportista con falta de confianza o con baja autoestima. En estos casos, esta carencia puede boicotear la creencia de que uno puede realizar una determinada destreza situando los límites de su capacidad por debajo de sus posibilidades.

Es positivo, sin lugar a dudas, que un deportista se marque mejorar el punto en el que se encuentra, superándose día a día pero siempre teniendo en cuenta sus condiciones (físicas, psicológicas, disposición de tiempo) y su habilidad deportiva. ¿Cuantas personas se plantean objetivos bien lejos de sus posibilidades llevados mayoritariamente por sus deseos? Más de las que os imagináis. De ahí que muchos y muchas se estampen o se quemen antes de hora por haber sido excesivamente optimistas. Esta es una consecuencia que nos encontramos a menudo en la actualidad.

La mente es poderosa, a veces nos aporta dosis de energía que no imaginábamos, pero no nos dejemos engañar. La mente no funciona sola, de forma aislada. La fortaleza mental debe estar bien alineada con el resto de la preparación de un deportista. No por decirnos internamente con contundencia que podemos hacer algo lo vamos a conseguir. Y si no, haced la prueba. Pensad cien veces que queréis que os toque la lotería. ¿Lo veis claro ahora?

Entonces, ¿tenemos que prescindir de estas frases? Si bien es cierto que su contenido debe ser filtrado, en ocasiones, tener citas que nos ayudan a motivarnos en momentos concretos de dificultad pueden ser de utilidad para darnos ese pequeño empujón necesario. Cuando a uno le cuesta salir a entrenar o para mantener la intensidad del esfuerzo unos minutos más.

Con esta reflexión no pretendemos que suprimáis estas frases. A mi, me gusta encabezar mis artículos con alguna cita que deje entrever la temática que será tratada después. Defiendo que el buen uso de estas comporta beneficios a nivel motivacional y atencional. Pero por contra, el exceso de motivación o la falta de realismo pueden a su vez ir en contra de uno. Como en todo, debemos encontrar aquel equilibrio que nos funciona a largo plazo y hacer un uso adecuado de cualquier estrategia, con cabeza.

Se recomienda que una buena preparación debe basarse en objetivos correctamente planificados dentro de nuestra realidad y en el trabajo cotidiano desde todas las áreas implicadas (física, técnica, psicológica) en nuestros entrenamientos. Si a ello le sumamos una dosis de motivación en forma de autodiálogo o de pensamientos positivos, estos sin duda potenciarán nuestro esfuerzo.

Entrena tu mente… ¡Be Positive!